Del fumar y otros placeres
Recuerdo la primera vez que fumè... tenìa 13 años y estaba en 2do de secundaria, estaba en una fiesta y no recuerdo quièn traìa cigarros, total que me regalaron uno y pues como toda buena adolescente tratando de encajar en su sociedad lo prendì, y me dio taaaaanto asco que ni siquiera puedo describirlo...jamàs volvì a fumar despuès de esa noche... Pasaron 4 años, yo tenìa 17 y ya estaba en la universidad; para una chica de 17 como yo, estar en la universidad a tan corta edad fue difìcil, pero me adaptè bien. Estabamos en una hora libre y una compañera de salòn me ofeciò un cigarro...dudè por un momento pero lo tomè y antes de encenderlo le dije a esta chica "me enseñas a fumar?" se riò y me dijo claro! allì fue cuando por primera vez disfrutè fumar...
Desde entonces tengo el hàbito de fumar, recuerdo que cuando tenìa 13 años era un marlboro blanco y a los 17 un benson regular... Guacala ya sè ya sè, pero bueno...
Total que, con el tiempo y la experiencia se me hizo hàbito, mejor dicho YO lo hice mi hàbito, primero era la tìpica tumbacigarros hasta que me animè a comprar mi primera cajetilla, a los 18... (la misma edad en la que tuve por primera vez relaciones sexuales, it couldnt be better).
Fumar, me regala un momento de paz entre tanto ruido, mi padre siempre ha estado en contra de ello pero es mi decisiòn, asì como lo serà cuando lo deje de hacer.
Me he dado cuenta que, en el mundo habemos dos tipos de personas: los que nos creemos originales y los que lo son de verdad y, cuando esa originalidad es autèntica es terrible! nefasto! porque eso no significa que seràs amado y aceptado, no! todo lo contrario, seràs rechazado, satanizado, hasta clasificado como el "raro", el apestado. Pero he visto que las personas de verdad originales, evolucionan, trascienden, dejan marca en este mundo tan grande y a la vez, tan pequeño.
El mundo està lleno de personas ordinarias, pero sòlo necesitamos una para aprender a ser ordinarios, para aprender a vivir creyendo que todo lo que ves es todo lo que hay y asì tambièn, existen personas extraordinarias que, cuando nos las topamos, nos dan un zape y es cuando abrimos los ojos...
Tal vez todo lo que yo veo sea todo lo que hay pero yo quiero màs, yo sè que puedo hacer màs y llegar màs lejos. Fumar, tomar cafè, tomar alcohol, fumar marihuana, tomar drogas, desvelarse seguido, todas estas cosas que alguna vez lo he hecho me han dejado aprendizaje... Mientras el control lo tenga YO y no el hàbito, todo estarà bien.
Es lo mismo con el amor... Mientras YO estè conciente de lo que tengo bajo mi control, mientras acepte y entienda que la otra persona NO es mi creaciòn ni mi propiedad, mientras me dedique a crear y sentir el amor, todo estarà bien.
Para las personas que se creen originales, el sentir que otra persona los llega a conocer màs de lo que ellos permiten, les asusta y hasta les hace enojar tanto... por què? porque esa es la peor de las vanalidades, la peor de las rutinas... y eventualmente terminan alejando a esa persona que es capaz de completar sus frases, de saber què se van a poner de ropa, y cosas por el estilo... Entendible, claro, pero no aceptable...
En cambio, las personas que de verdad SON originales, eso no les importa, porque cuando se topan con alguien que es capaz de conocerlos, de amarlos como son, esa les parece la màs maravillosa de las rutinas, la màs inteligente, la que màs retos da para mejorar como persona tanto para ellos como para su pareja.
He allì la gran diferencia... Fumar, tal vez pueda compararse con el amor; nos gusta, lo queremos, y sabemos que asì como lo sentimos tan rico, tambièn llega a ser tòxico.
Uno siempre puede decidir renunciar, pero la persona de verdad original no pone pretextos ni culpa a los demàs por tomar esa decisiòn, todo lo contrario: adora haber tomado esa decisiòn y se hace responsable de las consecuencias...
Dicen que dejar de fumar castra bien cabròn, no lo dudo ni por un momento, pero pues... if theres no pain theres no game, right?
lets play.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home